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Bienvenido a: Homar Leuci

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Rápido en las respuestas, maniáticamente preciso en los relatos. Homar Leuci es el nuevo embajador Omer. Es un milanés que se ha casado con el mar después de haber visto dos películas que le han cambiado la vida: El cazador de tiburones, (de 1979) con un Franco Nero de pelo largo y bigote en perfecto estilo años 70, y El gran azul (estrenada en Francia en 1988 y en Italia solo en el 2002 por cuestiones de derecho, pero esta es otra historia).

Cuando habla Homar, no oculta una cierta determinación. Habla de su mar y su manera de sumergirse en él; con competencia y precisión, demostrando que era un sueño desde que era pequeño. Una persona con las ideas claras y por eso… «Ya de niño quería vivir en una playa, libre y un poco granuja, como Franco Nero. Luego tropecé en la película que relata el desafío entre dos gigantes que han dado sus vidas por el mar: Enzo Maiorca e Jacques Mayol. Estas dos películas me han cambiado la vida. La primera El cazador de tiburones satisfacía mi gana romántica de entender el mar, la segunda El gran azul estimulaba mi parte competitiva.

¿Qué te ha impactado de estas dos películas tan diferentes entre ellas?
Mas allá de la trama quería demostrar a mi mismo de tener un valor y un rol en este mundo. Algo normal por un chico de 22 años, con ganas (como todos) de probar a cambiarlo, o por lo menos de probar a cambiar su mundo. el día después me he dicho: «Pongámonos a prueba e intentémoslo. Fumaba 2 paquetes de tabaco al día, lo he dejé de repente.

¿Cuándo has visto los primeros resultados de tu elección?
Después de 12 años de aquel simbólico ultimo paquete de tabaco, estaba bocabajo a 131 metros y ganaba mi primer récord del mundo en modalidad variable. Cada vez que miro aquella imagen pienso que aquel día me había convertido en los protagonistas de El Gran Azul.

¿Crees tener algún dote físico en particular?
No, no creo. En la vida siempre me he considerado un poco talentoso. Quizá desde un punto de vista físico, por mi natural predisposición a sostener entrenamientos muy duros. Me consideran un “terminator del entrenamiento”. Puede que mi verdadero talento es estar dedicado al sacrificio y tener una voluntad inquebrantable. Todo esto no se traduce en tener 50 segundos más en apnea, sino en saber dónde probar e ir para recuperarlos…tengo un cuerpo capaz de aguantar situaciones de trabajos muy elevados, gracias a la memoria de entrenamiento elevada, en pocas palabras, no pierdo rápidamente los beneficios de mi entrenamiento.

¿Cuánto tiempo piensas en la apnea durante el día?
La apnea no es solo el momento en que se entra en el agua. La apnea está siempre conmigo, porque hay muchos puntos de vistas de esta maravillosa disciplina que me arrastran durante mi día. Pienso en ella de maneras diferentes, por ejemplo, cuando enseño Biomecánica de la respiración en una escuela de osteopatía. Estas son muchas formas diferentes de sumergirse en el agua.

¿En qué porcentaje de inmersiones, cual es el físico y cual es el de cabeza?
El 40% es el suporte mental y otro 40% es el físico. El restante 20% es en el valor importante, quizá fundamental, el suporte emocional. Esta es la parte que más y mejor intento desarrollar. Porque la motivación es aquella cosa que permite al cuerpo y a la mente llegar a niveles inesperados.

Mente… ¿te entrena un personal coach?
En mi carrera he trabajado con Roberto Re, Anthony Robbins, Marisa Muzio entre otros. Siempre he creído en el valor de la energía que proviene de nuestra mente. A esto le añado un propio acercamiento personal, cuando me tiro en el agua, es un viaje, pues entro en mundos muy personales y difíciles para describir.

¿Tu primer récord absoluto?
A Ospitaletti, en la Liguria, era un niño, había llegado a los 4 metros en una piscina de agua salada, me sentía invencible, nunca habría imaginado que era solo el principio. Mi primer récord italiano fue en Marettimo en 2006 cuando he alcanzado el récord de Enzo Maiorca del 1962;51 metros técnica a rana. Él había llegado a aquella profundidad en modalidad no limits para demostrar que un hombre podía superar la barrera de los 50 metros …otro año, a mi me interesaba solo emularlo. Al final fue gracias a él, que todo había empezado.

¿Qué significa para ti el silencio cuando te sumerges?
Algo que no me interesa, yo bajo el agua busco la voz del mar, no busco una melodía. La fusión entre el agua y yo también pasa por esa dimensión, además en apnea hablo conmigo mismo, me hago compañía.

¿En qué piensas antes de sumergirte?
Entro en una fase de “cazzeggio mentale “, o sea intento pensar en todo menos en la competición. Considerando que mi prueba dura mas o menos 3 minutos, mi objetivo en los días anteriores, en las horas anteriores, es no fosilizarme en esto. Intento no emparanoiarme entonces juego a las cartas, me relajo en la playa, disfruto de los amigos.

¿En qué piensas cuando estas en el agua?
Viajo con la mente en mundos que no son concretos y propios por eso no sabría describirlos. Luego me acompaña mi mantra personal, que sigo repitiéndome constantemente, así como repito “mí “música, que otra cosa no es que una melodía que suena dentro de mi en todas las fases de la inmersión.

¿El momento más difícil?
Año 2007, mundial de Aida, tenía que decretar el récord mundial en modalidad rana. Aquel día llegó la noticia que había sido padre y la cosa me desconcertó. Me sentía dividido entre seguir mi instinto y la incertidumbre de la vida de un atleta, o aprovechar de mi licenciatura en Economía y Comercio y ponerme un traje y buscar un trabajo más seguro. Y así hice hasta el 2009, trabajando en una oficina. Luego el mar me volvió a llamar, y no me pude resistir.

¿El momento más bonito?
Estoy convencido que aún tiene que llegar.

¿Cuáles son los límites de la apnea?
La historia del mundo nos ha demostrado que el espíritu de adaptación del hombre esta en constante evolución. En los años 50, los 50 metros eran un récord absoluto e increíble, hoy hemos llegado a mas de 200 metros y se seguirá bajando siempre más.

¿Cuáles son los límites del hombre?
Ninguno. Constancia, disciplina y entrenamiento llevan a todo

¿Si tu hijo quisiera hacer apnea, que le aconsejarías?
No se lo recomendaría, en absoluto. Es un camino demasiado complicado, un mundo muy extremo. Para el seria aún más difícil de lo que ha sido para mí. pero hay está la imponderable llamada del mar y si llega no podrá resistir.

Homar Leuci ha llegado para ser parte de la familia Omer, se une a los otros 30 atletas embajadores de la marca, con un objetivo común: superar los 28 récord de profundidad a los que ha llegado hasta ahora.